
CUÁNDO Y CÓMO MODIFICAR LOS ESTATUTOS DE MI ENTIDAD DEPORTIVA: GUÍA PASO A PASO
abril 14, 2026QUÉ HACER SI MI CLUB DEPORTIVO TIENE PÉRDIDAS
En la gestión diaria de un club deportivo, el éxito suele medirse en términos deportivos, sin prestar tanta atención a la parte financiera. Sin embargo, hay algo que debe preocupar mucho más a los gestores y la Junta Directiva de tu entidad deportiva: el balance de pérdidas y ganancias al cierre del ejercicio.
Sin ánimo de lucro no es con pérdidas
No tener ánimo de lucro no significa que el club deba ser deficitario. Significa, simplemente, que los beneficios no se reparten entre los socios, sino que se reinvierten en el objeto social.
Así, las pérdidas en un club deportivo son una realidad que debe gestionarse. El problema no es tener un año negativo puntual, sino que ese déficit comprometa el patrimonio neto de la entidad hasta llevarla a la insolvencia técnica.
Qué hay que hacer si hay pérdidas
Primero: diferenciar si la pérdida es contable o es insolvencia técnica
Un club deportivo puede tener pérdidas contables (gastos > ingresos) y seguir siendo viable, o puede estar en insolvencia técnica, en cuyo caso, el patrimonio neto del club es inferior a las deudas contraídas.
Si hay pérdidas contables
Las pérdidas ocurren cuando los gastos del ejercicio superan a los ingresos. El patrimonio neto del club sigue siendo positivo, pero se está reduciendo. Es una señal de alerta ante la que hay que actuar. A veces es tan sencillo como ver cuánto dinero teníamos al inicio de la temporada y cuanto nos queda al finalizarla. Esto nos da una idea de la situación de la entidad.
En primer lugar, haz un análisis de la cuenta de pérdida y ganancias para identificar de dónde proviene esta pérdida: si es coyuntural (una inversión puntual, caída de un patrocinio específico) o estructural (el modelo de cuotas no cubre los gastos operativos).
Luego, es hora de redactar un Plan de Viabilidad que contemple los siguientes aspectos:
- Reducción de Gastos: Renegociación con proveedores, optimización de instalaciones o reducción de actividades no rentables.
- Aumento de Ingresos: Campañas de captación de socios, búsqueda de nuevos patrocinadores, eventos extraordinarios (torneos, rifas), solicitud de subvenciones públicas o incluso una derrama o cuota extraordinaria.
Y por último, tanto las cuentas como este plan de reestructuración tiene que ser aprobado en asamblea.
Si hay quiebra técnica (Insolvencia o Patrimonio Neto Negativo)
Cuando las deudas son mayores que el valor de todos los activos del club, o cuando el club no puede cumplir con sus obligaciones corrientes (pagos a empleados, seguridad social, hacienda. proveedores), la entidad está en quiebra técnica. Y ojo, porque en este punto, la responsabilidad de la Junta Directiva se vuelve personal si no se actúa correctamente.
En primer lugar, la Junta debe convocar una Asamblea General Extraordinaria con todos sus socios en la que proponga alguna de estas vías:
Hacer una aportación extraordinaria para que el patrimonio vuelva a estar en positivo
Otra solución es proponer la fusión con otro club para compartir gastos y activos.
Por última, si el club no es viable financieramente, se debe proponer su liquidación y disolución, en el plazo que marca la Ley.
En general, los directivos y Junta Directiva del club no responden con su patrimonio personal en caso de pérdidas si actúan con diligencia, buena fe y dentro de la legalidad. Sin embargo, esta protección desaparece cuando concurren conductas negligentes o incumplimientos graves.
Mi club tiene que entrar en concurso de acreedores
Si el club no puede pagar regularmente sus deudas, existe la obligación legal de solicitar el concurso de acreedores en el plazo de dos meses desde que se detecta la insolvencia. Este concurso puede ser:
- Concurso de continuidad: negociar con los acreedores quitas o aplazamientos de la deuda para mantener la actividad.
- Concurso de liquidación: implica la venta de los activos del club para cubrir las deudas en la medida de lo posible.
No solicitar el concurso a tiempo es una de las principales causas de responsabilidad personal de los administradores o miembros de la Junta Directiva.
La responsabilidad de la Junta Directiva
Uno de los aspectos más sensibles en la gestión de un club con pérdidas es la posible derivación de responsabilidad hacia los miembros de la Junta Directiva.
En general, los directivos no responden con su patrimonio personal si actúan con diligencia, buena fe y dentro de la legalidad. Sin embargo, esta protección desaparece cuando concurren conductas negligentes o incumplimientos graves.
Los principales incumplimientos son:
- No actuar ante la insolvencia: si la Junta conoce la situación y no convoca la Asamblea ni propone soluciones.
- Retrasar o evitar la disolución cuando es obligatoria.
- No solicitar el concurso de acreedores dentro del plazo legal.
- Generar nuevas deudas sabiendo que el club no podrá pagarlas.
- Incumplir obligaciones fiscales o con la Seguridad Social, especialmente relevante porque estas deudas pueden derivarse directamente a los directivos.
- Falta de transparencia: no formular, aprobar o presentar las cuentas anuales.
En estos casos, la administración pública o los acreedores pueden reclamar directamente a los miembros de la Junta el pago de las deudas.




