¿Qué técnicas de motivación en el deporte puede emplear tu federación o entidad deportiva con sus federados?

La motivación es una de las variables psicológicas más importantes al realizar cualquier actividad, incluyendo el deporte. Puede definirse como “la combinación entre los deseos y las energías para alcanzar una meta”, diferenciándose dos tipos de motivación:

  • La motivación extrínseca: se produce cuando los estímulos motivacionales vienen de fuera del individuo, como el dinero o el reconocimiento por parte de los demás.

  • La motivación intrínseca: es aquella que viene del interior del individuo y está asociada a la autorrealización y al crecimiento personal.

    motivación en el deporte

La motivación, en cualquiera de sus formas, ejerce un fuerte impacto en el deporte. Hace que el rendimiento de los deportistas crezca y les empuja a lograr sus metas. Desde tu entidad deportiva también puedes hacer que no sea el rendimiento físico lo único importante, sino que también se produzca un entrenamiento psicológico para lograr que los deportistas y federados estén siempre motivados. Para ello, existen diferentes técnicas que favorecen la motivación en el deporte:

1. Establecimientos de objetivos

Este es uno de los métodos más empleados y fáciles de llevar a cabo. Consiste en establecer unos objetivos individuales para el deportista junto con unos objetivos conjuntos en el caso de que se trate de un deporte de equipo.

Cuando se fijan unos objetivos, se incrementa la calidad y cantidad del trabajo realizado por el deportista en comparación con el que se realiza cuando no hay objetivos. Además, esta técnica de motivación implica un cambio en la concepción del éxito. Tener éxito ya no se va a limitar a ganar, sino a conseguir los objetivos marcados.

Para que esta técnica genere resultados, es importante fijar unos objetivos siguiendo una serie de condiciones:

  • Los objetivos deben ser positivos.

  • Los objetivos deben ser desafiantes y estimulantes, pero siempre realistas y alcanzables.

  • Los objetivos deben ser claros y conocidos por el deportista.

  • Los objetivos deben fijarse de acuerdo a la habilidad y capacidad del deportista. No se pueden fijar los mismos objetivos para un deportista amateur y un deportista de alto rendimiento.

2. Registro de los aspectos positivos y negativos

En esta técnica de motivación el deportista debe anotar los aspectos positivos y negativos que ha visto en sí mismo tras un entrenamiento, una competición o cualquier evento deportivo en el que haya participado. Si se realiza esta técnica de forma consecutiva tras varias competiciones o entrenamientos, podremos analizar qué cosas ha ido mejorando, qué aspectos positivos ha mantenido y qué aspectos tiene que mejorar todavía.

Es importante asegurarse de que el deportista no percibe los puntos a mejorar como algo negativo. Al contrario, tiene que verlos como una oportunidad para superarse y mejorar su rendimiento.

El deportista podrá ir viendo su evolución a lo largo del tiempo. Si ha mejorado, le servirá de motivación para continuar esforzándose por superarse. Si no ha mejorado, también le servirá de motivación para esforzarse y lograr el cambio esperado.

3. Variación en los entrenamientos

Realizar todos los días la misma rutina de entrenamiento puede llegar a cansar y, lo peor de todo, es un claro factor desmotivante. Por ello, es fundamental incluir variaciones en los ejercicios de los entrenamientos. Otra forma de introducir la innovación es cambiar el lugar o la hora de los entrenamientos. De esta manera, aunque los objetivos sean los mismos, introducir algo nuevo en cada entrenamiento incrementará la motivación de los deportistas.

4. El entrenador es clave

El entrenador, junto con su labor técnica y táctica, tiene como tarea motivar a los deportistas. A través de su papel como líder y con una buena comunicación entrenador-deportista, debe conseguir que sus deportistas estén motivados en todo momento.

Debe transmitir su apoyo a los deportistas en momentos de grandes esfuerzos, motivándolos a continuar y no rendirse. De esta manera el deportista se siente valorado al ver que se reconoce su esfuerzo y, de alguna manera, se siente especial, incrementando su autoconfianza.

Por otro lado, incluir a los deportistas en la toma de decisiones es otra manera de hacerles partícipes y demostrar que su opinión importa y que son un eslabón clave.

 

Estas son algunas de las técnicas más empleadas para la motivación en el deporte. No obstante, no se puede olvidar que cada deportista es diferente y habrá técnicas que le funcionen mejor que otras. También es importante remarcar que la motivación no solo es una herramienta para lograr victorias, sino que también es un instrumento para alcanzar retos personales y superarse a uno mismo, tanto en el deporte como en cualquier ámbito de la vida.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestro boletín